Por Joaquín RodriguezEl paraíso del Corán está cerrado para aquellos que “hacen dinero” con el dinero de los otros. Sin embargo, desde hace tiempo que las instituciones financieras islámicas, bajo la estricta guía de los preceptos religiosos, crecen a un ritmo más vertiginoso que la Banca occidental. ¿Cuál es la receta mágica?

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